22-11-2007

40 años de Kung Fu en Argentina

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ZONGSHI ANDRES LUCAS VALDES, 9º DUAN

40 AÑOS DE KUNG FU EN ARGENTINA

 

Este es el texto y las fotografías de la nota de carácter biográfico, aparecida en la revista “Cinturón Negro Argentina”, número 66, del mes de noviembre de 2007, al cumplirse cuarenta años de la primera clase pública de Wushu Kungfu en Argentina y Latinoamérica.

Al nivel de Gran Maestro (Zongshi), en los grados 8º y 9º, sólo acceden, a partir de los 50 años de edad, quienes cuentan en su haber, como mínimo, treinta y cinco años de práctica, treinta de enseñanza y han hecho contribuciones excepcionales al desarrollo de las Artes Marciales en el mundo.

En su caso comenzó su aprendizaje en 1961, la enseñanza en 1967 y tiene actualmente 61 años de edad.

Es indudablemente, el iniciador de la enseñanza pública de Kung Fu en Argentina, y el primer occidental que lo difundió en Sudamérica.

Sus dos libros sobre Taijiquan son los dos primeros libros editados en español. Se ubica entre los tres primeros en occidente que introdujeron la enseñanza de Wushu en el ámbito universitario.

Desde hace 40 años difunde honesta e idóneamente las artes marciales chinas en nuestro medio. Es, fuera de toda discusión, “El padre del Kung Fu en Argentina”. En esta entrevista, Zongshi nos cuenta sus comienzos.

 

 

ZONGSHI ANDRES LUCAS VALDES: Cuando yo empecé a enseñar, los únicos que enseñaban artes marciales de pugilato eran Tsuchiya en Buenos Aires y Miyazato en Córdoba. Poco después llegaron los Maestros Kim, Chung y Choi y realizaron la primera exhibición de Taekwondoen el campo de deportes del Club Obras Sanitarias. Yo fui uno de los espectadores. Por la misma época comenzó a enseñar el Maestro Itaya. El día que daba mi segunda clase de Kung Fu conocí a Jorge Brinkmann, entonces primer dan de Karate,quizás el primer argentino que lo obtuvo. Su maestro, Miyazato, era 3er. Dan. Esto que le relato da una idea de la época a la que nos estamos refiriendo.

La casualidad quiso que, en 1974 ,coincidieramos con el Maestro de Karate Jorge Brinkmann en la misma nota de una revista de temas generales.
La casualidad quiso que, en 1974 ,coincidieramos con el Maestro de Karate Jorge Brinkmann en la misma nota de una revista de temas generales.

Empecé a enseñar con 20 años recién cumplidos, el 1º de junio de 1967 a instancias de mi maestro de Judo Luis Casagrande, en el estudio de danzas de la señora Concepción del Valle Lanz. Tuvimos que nombrar la actividad como Kung Fu (boxeo chino), para que la gente se hiciera una idea de que estábamos hablando. Me habían propuesto que lo llamara karate chino, pero me negué. El Karate viene del Kung Fu, no al revés.

Al principio vestíamos judogui y practicábamos descalzos, sobre tatami. Mis primeras fotos y filmaciones de la época son así. Creo que ni siquiera se vendían karateguis, por entonces.

Todavía practicábamos descalzos
En una de las primeras clases. Todavía practicábamos descalzos, ya que en casi todos los gimnasios se practicaba Yudo y, por haber tatami, no se podía utilizar calzado.

En esa época, sólo se conseguían yudoguis.
Algunos de los primeros alumnos (1967). De pie, Alejandro Brandt y Luís Btesh. Arrodillados: Isabel Helft, Dr. Hector Vázquez Ponce, Andrés Lucas Valdés, Carlos Alberto Theulé (el primer alumno) y Ricardo Wilson.

Posteriormente enseñé en Kumazawa, Charlotte Morgestern, y varios otros lugares.

Con Waldo Vázquez Guijo
En Charlotte Morgestern, con el Dr.Waldo Vázquez Guijo (1968).

La primera nota que me hicieron es de 1970, para una revista que se llamaba Histonium.

Revista Histonium 1970.
En 1970, la revista cultural Histonium publica la primera nota referida al Kung Fu en Argentina.

Hasta el ‘73 el Kung Fu era desconocido. Ese año comencé a enseñar en la Universidad de Buenos Aires, donde trabajaba. Como mi pase al área de deportes de la UBA lo firmó el Dr. Rodolfo Puigross en persona, debo haber sido el segundo (después del entonces rector), que los militares cesantearon de la Universidad,en 1976. Quizás debería agradecerles que sólo me cesantearan… (risas). Antes, en 1975, Ottalagano había prohibido practicar allí todas las Artes Marciales, incluidos el boxeo y la esgrima occidentales. En el ’75 dejé de enseñar, y en el 76 me echaron.

Pasamos por varios lugares de la UBA, empezando por el Rojas que aun no estaba habilitado, hasta que nos acomodamos en el Clínicas viejo, que estaba donde la plaza Houssay ahora. Recuerdo que un día recorría el hospital buscando un lugar apto para enseñar, cuando abro la puerta de la Capilla y la veo vacía; pensé “acá tengo el Templo”. Confirmé que estaba desacralizada y comenzamos a dar clases allí. Es la iglesia que hoy se llama San Lucas y está ubicada en el medio de la plaza, entre las calles Paraguay, Junín, Córdoba y José Evaristo Uriburu, frente a la Facultad de Medicina de la UBA.

Las clases eran de lunes a viernes, de 19hs. A 23hs, sin interrupción, para alumnos, docentes, graduados y empleados de la UBA.

Se daban situaciones en que los alumnos que tenían una hora libre, venían a practicar en ropa de calle. Sólo se quitaban el guardapolvo y trabajaban así. Creo que fue la mejor época de enseñanza que tuve. No teníamos instalaciones para bañarnos. Entonces utilizábamos como vestuario el lugar que había servido para que se cambie el cura. Pero no teníamos duchas. Sólo varios metros de manguera y una T de goma. Conectábamos la manguera a una canilla de agua fría del jardín, y en pleno invierno los alumnos hacían cola, desnudos y en hilera se metían de a uno debajo del chorro de agua helada gritando desesperados de frío; salían para enjabonarse, siempre moviéndose, mientras entraba otro. Luego volvían a entrar para enjuagarse y pasaban a secarse. Finalmente un compañero lo agarraba a toallazos intentando desentumecerlo, antes que muera por congelación (risas). Así era la práctica en la Facultad… Algo fantástico, se practicaba realmente con ganas.

En la Capilla del viejo Hospital de Clinicas, actualmente Capilla de San Lucas, en la Plaza Houssay.
En 1973 en la Universidad de Buenos Aires, en la capilla del viejo Hospital de Clínicas: El primero desde la izquierda,Tiburcio Padilla, el segundo, con ropa oscura, Eduardo Casal. El primero desde la derecha, de ropa oscura y con vincha, Guillermo Vázquez Ponce. En el centro, Andrés Lucas Valdés y detrás de él, sin casaca, Diego Homps. La fotografía fue publicada en la revista Yudo Karate número siete.

Llegué a tener 200 practicantes ahí adentro, y cuando se juntaba una cantidad inmanejable me subía al coro de madera de la iglesia, que aun existe, para que me pudieran ver y coordinar la clase. Solía incluso venir a intercambiar experiencias de combate gente de otras Artes Marciales. Y hacíamos todos sin problemas, con total respeto por el conocimiento y la integridad del otro. La gente tenía un nivel de compromiso con la práctica , muy superior al actual. Era capaz de movilizarse desde donde fuera. Tuve alumnos que venían todos los días desde La Plata. Por ejemplo programaba prácticas especiales para avanzados los días domingo en el parque Tres de Febrero en Palermo. De 8 a 13 en verano y de 10 a 13 en invierno. Nadie se quejaba. Venían arrastrándose, sin haber dormido, porque eran chicos de 22 o 23 años que trasnochaban el sábado. Pero el domingo estaban allí para practicar.

Hasta que empecé a enseñar en la Facultad, toda la difusión se hizo a pulmón; al poco tiempo, en 1974, aparecieron la serie Kung Fu y la película Operación Dragón, de Bruce Lee. En 1973 comenzó a editarse la revista Yudo Karate. En su numero 7 me hicieron una nota importante sobre Kung Fu (la primera), y en su número 14 fui tapa. Un número antes, en el 13, me hicieron la primera nota sobre Taichichuan.

La revista Yudo Karate, en su número siete, en las páginas centrales y las dos siguientes,  publicó la primera nota referida al Kung Fu
La revista Yudo Karate, en su número siete, en las páginas centrales y las dos siguientes, publicó la primera nota referida al Kung Fu (año 1974).

 

La revista Yudo Karate, en su número siete, en las páginas centrales y las dos siguientes, publicó la primera nota referida al Kung Fu
La revista Yudo Karate, en su número trece, en las páginas centrales y las dos siguientes, publicó la primera nota referida al Taichichuan (año 1974).

 

Tapa dela revista Yudo Karate número 14. En la fotografía, con José Franci.
Tapa de la Revista Yudo Karate número 14. En la tapa, con el Dr. José Franci (año 1974)

CLAUDIO VEIGA: ¿Cómo empezó en Taichichuan?

Z.A.L.V.: En 1969 con Pablo Doudzinski. Antes había leído un libro recomendado por quien fue el profesor de Felicitas Epstein, la primera en enseñar Taichichuan en Argentina. Es bueno aclararlo porque actualmente no falta quien diga que quienes comenzaron la difusión del Taichichuan acá fueron los chinos, cuando en realidad la primera persona que enseñó Taichichuan en Argentina de forma pública, fue la señora Felicitas Epstein en 1967, alumna de Sen Giun Chou, agregado cultural de la embajada de Taiwán en Argentina(1).

Sen Giun Chou dio dos conferencias en la Universidad del Salvador; allí explico que era diplomático y por esa razón no daba clases, que sólo había enseñado en Argentina excepcionalmente a la señora Felicitas Epstein. Además recomendó un libro, “Taichi for health” (Taichi para la salud), escrito por un norteamericano(2). Lo leí pero no me convenció. Tiempo después en una librería de la calle Florida, encontré un libro en inglés, escrito por Cheng Man Ch’ing(3). Aprendí con ese libro y luego fui a la agregaduría cultural de la Embajada a verlo a Sen Giun Chou y le pedí que viera mi Taichi. No podía creer que lo hubiera aprendido de un libro. Cuando le mostré de cual, me dijo: “Pero este es mi Maestro”. Había sido alumno de Cheng Man Ch’ing.

Posteriormente, en 1969, aparece enseñando Taichichuan Pablo Doudzinski, en el salón de actos(4)de una librería de Capital Federal. Tenía bastantes alumnos en ese momento. Era Director de una revista judía que se llamaba “Raíces”. Enseñaba la forma “Beida” (apócope de Universidad de Beijing)(5), que había aprendido durante cuatro años siendo Profesor de español de la Facultad de Lenguas Occidentales de la Universidad de Beijing. Cuando en 1975 escribo mi primer libro y lo llevo a la Embajada(6), lo envían a China. Allí se lo mostraron a Ma Yunsen, traductor de libros en español publicados en China. Como era el primer libro en español, sobre Taichichuan se lo dieron para que lo viera, Ni ellos habían editado en español todavía. Ma Yunsen no reconoció la forma. Entonces fue a consultar a la Universidad de Beijing(7). Ellos sí la reconocieron y le dijeron que era la forma que se practicaba en la Universidad. Es decir, la difusión en el exterior de la forma “Beida” de la Universidad de Beijing, sucedió a través de Doudzinski y de mi persona. Es la forma menos practicada, porque se la practica sólo en la Universidad. Es previa a la llamada “Forma Simplificada”. Incluso pienso que esta tomó como base, aquella.

Recuerdo de las prácticas con Doudzinski, particularmente las de los días jueves en el Jardín Andaluz en el Rosedal; a las 8,30hs. con temperaturas bajo cero. Solía practicar con nosotros Oscar Araiz, el reconocido bailarín y coreógrafo.

Tapa de la primera edición (1975) del libro (manual) "T'ai-chi Ch'uan como ejercicio, Forma de Peking". Fue el primer libro en español sobre Taichichuan en el mundo.

Tapa de la segunda edición (1977) de "T'ai-chi Ch'uan como ejercicio,Forma de Peking" y primera edición de "T'ai-chi Ch'uan, Forma Boxística", un manual de enseñanza sobre la Secuencia Oficial de 24 Técnicas

C.V.: ¿Cómo empezó a enseñarlo?

Z.A.L.V.: Por el Dr. Carlos Wang. El era hijo de madre francesa y padre chino. El Dr. Wang y su hermano, ambos médicos, vinieron con su madre a la Argentina, tras la Revolución. El padre quedó en China(8). Se reencontraron 35 años después. Cuando el Dr. Wang viajó integrando una delegación de médicos presidida por el Dr. Liotta en 1974, pudo observar la importancia que había adquirido el Taichichuan para la rehabilitación de pacientes y para conservar la salud, luego de la Revolución. A su vuelta a la Argentina, comenzó a buscar donde practicarlo.

En 1975 encuentra una nota de página entera que me hicieron en el diario La Opinión de Timmerman(9) y viene a verme al Instituto Delia Bronfman. Pero en ese momento yo no enseñaba Taichichuan. Recuerdo que le dije “mire Doctor, yo no enseño Taichichuan. Hace poco que lo practico…” Estamos hablando de 1975. Había comenzado en 1969, hacía seis años que lo aprendía y me parecía poco tiempo para enseñarlo… Ahora enseñan con seis días de experiencia (risas).

Nota publicada en el diario
Nota en el diario La Opinión, de Jacovo Timmerman., con motivo de la publicación del libro "Taichichuan como ejercicio, Forma de Peking".

 

 

El Dr. Wang, no conforme con mi respuesta, haciendo gala de una paciencia verdaderamente oriental, comenzó a venir a mis clases de Kung Fu, no a practicar, sino a sentarse y observar. Lo hizo durante suficiente tiempo como para cansarme y así acepté enseñarle Taichichuan. Antes sólo lo enseñaba para mis alumnos instructores de Kung Fu, que debían aprenderlo obligatoriamente.

Otro momento importante fue cuando en 1977 comencé a dar clases gratuitas de Taichichuan , abiertas al público en general en la glorieta de Barrancas de Belgrano. Realmente habíamos empezado a fines de 1976 en el Planetario. Pero se venía el verano y decidimos trasladarnos a un lugar con un reparo mayor, que permitiera practicar simultáneamente a un número importante de personas.

Una práctica en la Glorieta de Barrancas de Belgrano, en 1977. Las clases, siempre gratuitas continuaron sin interrupción hasta 1984.
Una práctica en la Glorieta de Barrancas de Belgrano, en 1977. Las clases, siempre gratuitas continuaron sin interrupción hasta 1984.

 
 Práctica de Taijijian (Taichi con espada), a un costado de la Glorieta. A la izquierda de Zongshi, José Oshiro. Año 1977.

La difusión masiva del Taichichuan en Argentina empezó cuando distintas revistas y periodistas importantes (Vosotras, Neustad) comenzaron a hacerme notas como profesor que era de esos “locos” que los domingos a las diez de la mañana se reunían en laplaza de Barrancas a moverse despacito… Quien diga que la difusión masiva del Taichichuan fue de otra forma, está mintiendo(10).

Con su sobrina Mónica Hiroki, en la Glorieta, practicando Duilian con armas.
Con su sobrina Mónica Hiroki, en Barrancas de Belgrano, practicando Duilian con armas (año 1978).

C.V.: No me contó como empezó a practicar Kung Fu.

Z.A.L.V.: Aproximadamente en 1961. Tendría unos 14 años. Nací en 1946. Conocí a mi maestro de Shaolin a través de familiares políticos míos de origen asiático. El era agricultor y floricultor en la localidad de José C. Paz. Zongshi (Gran Maestro) se llamaba Qu Yingxing(11). Fui lo que se denomina “discípulo de puertas cerradas”. Luego de la revolución vino a Argentina (1953), previo paso por Hong Kong y Estados Unidos, donde tenía familiares. Llegó con su esposa y dos hijos. Su mujer era hija de quien había sido su Maestro en China. Se que ella también practicaba Kung Fu, aunque sólo la vi hacer técnica una vez; y al notar mi presencia, paró. Los hijos del Maestro también practicaban. Estuve con el Maestro Qu durante 18 años, hasta fines de 1979, cuando viajó a Estados Unidos para radicarse. Iba una vez por semana a verlo a José C. Paz. Cuando emigró a USA, ya estaba muy enfermo. En 1981 viajé a Estados Unidos por varios temas(12) y para verlo en Los Ángeles donde vivía. Pero llegué cuando ya había fallecido. Pude ver a su viuda y a los hijos. Se convirtió de hecho en un viaje para rendir respetos póstumos. Ahora que hablamos de él, me viene a la memoria el momento en que le pedí autorización para comenzar a enseñar. Recuerdo que me autorizó con estas palabras: “Puede enseñar hasta donde sabe”. Lo que me lleva a pensar que no solo acá hay quien enseña más allá de lo que sabe; también allá, en China, debía haber quien enseñaba mas allá de sus conocimientos.

C.V.: Zongshi,es usted una institución a esta altura.

Z.A.L.V.: Lo que sí es seguro es que fui el primer latinoamericano que enseñó públicamente Artes Marciales Chinas en Sudamérica(13). Fui el primero en enseñar Kung Fu en Argentina. El primero en enseñarlo en una universidad latinoamericana y el tercero en una de occidente. En 1975 publiqué el primer libro en español en el mundo de Taichichuan.

C.V.: Pero también es especialista en Qigong, Angie (realineación articular) y Dianxue (digitopuntura) estudios que realizó desde 1961 con el Gran Maestro Qu Yingxing. Entre 1975 y 1983, realizó estudios de acupuntura y digitopuntura general con el Dr. Carlos Wang. Fue Director de tres revistas especializadas(14) y colaborador de numerosas publicaciones. Es Profesor desde 2001 en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Autor de numerosos videos sobre Artes Marciales Chinas. Juez y Arbitro Internacional de IMAF. Es fundador (1996) de la Asociación de Estudios de Disciplinas Armonizadoras y Wushu (A.E.D.A.W.S.), una experiencia interesante donde funciona el Centro de Estudios Superiores de Artes Marciales Orientales.

Z.A.L.V.: Es no sólo un lugar de práctica sino también de experimentación, es decir, no solo profundizamos el estudio de las formas tradicionales, modernas y olímpicas de Wushu, sino que exploramos en campos relacionados con la preparación física,alimentación salud, equipamiento y todo aquello que de cualquier modo se relacione con las Artes Marciales. Es un centro multidisciplinario en el que participan profesionales que son alumnos míos desde que enseñaba en la Universidad.

C.V.: A partir de los ’80 usted adquirió voluntariamente, un perfil más bajo, un grado menor de exposición ¿Por qué?

Z.A.L.V.: A partir de 1980 aproximadamente, decidí dedicarme principalmente a mis alumnos instructores, dar seminarios, si bien continué dando clases en algunos lugares, por ejemplo en Kumazawa. Pero en general dejé la enseñanza pública. Esto fue porque no me gustó el rumbo que comenzó a tomar por entonces el Kung Fu. Había comenzado a aparecer mucho aventurero y a tomar mucho auge. No quería saber nada con esa gente. Absolutamente. Lo que yo había logrado con esfuerzo ellos lo hacían con publicidad. No quise participar de eso. No quise ser cómplice. Entonces comencé a concentrarme en la difusión del Tai Chi Chuan,si bien el hecho de que yo me haya retraído, no implicó que mis alumnos también. No exigí a nadie que hiciera lo mismo.

NOTAS AMPLIATORIAS Y ACLARACIONES DEL ZONGSHI ANDRÉS LUCAS VALDES PARA EL SITIO:

(1) En aquel tiempo, Taiwán era reconocido como país por Argentina.

(2) Tai Chi for Health, by Edward Maisel, editado en 1963 por Prentice Hall Inc. Englewood Clifs, NJ.

(3) T’AI-CHI The “Supreme Ultimate” Exercise for Health, Sports, and Self-Defense by Cheng Man-ch’ing & Robert W. Smith, editado en 1967 por Charles E. Tuttle Co. Ruthland, Vermont.

(4) Salón de Conferencias de la desaparecida Librería Signo, en la calle Esmeralda 1048, Buenos Aires. Dicha librería no existe en la actualidad.

(5) El nombre completo de la secuencia es: “Beijing Daxue Taijiquan Taolu”, (Secuencia de Taichichuan de la Universidad de Beijing).

(6) De la República Popular China, que ya había sido reconocida.

(7) Relatado por Ma Yunsen a Zongshi Andrés Lucas Valdés mediante correspondencia.

(8) Correcciones y aclaraciones: Sólo el Dr. Carlos Wang vino a Argentina. Su madre y su hermano quedaron en Francia. La revolución que se menciona es la de China, en el año1949, y la familia Wang salió durante la guerra civil que la precedió. El padre, médico también, quedó en China y la familia perdió su rastro durante 35 años, pensando que había muerto en la guerra. El Dr. Carlos Wang, a pesar de haberse graduado de médico en China, debió hacer nuevamente la carrera completa en Argentina, con secundario incluido, porque el título no le fue reconocido. Su especialidad era la psiquiatría. Antes de salir de China ya era un acupuntor brillante, y en Argentina, llegó a ser Secretario de la Sociedad Argentina de Acupuntura. Falleció en 1986. Además de haber sido mi primer alumno (público) de Taichichuan, fue mi Maestro de Acupuntura y el de mi esposa. En esta aclaración incluyo mi más sentido y profundo agradecimiento. Andrés Lucas Valdés

(9) La nota la había hecho el diario La Opinión, con motivo de la edición del libro "T'ai Chi Ch'uan como ejercicio, forma de Peking" de Andrés Lucas Valdés, que había aparecido en junio de 1975.

(10) Esto sucedía en plena dictadura militar. Durante las prácticas al aire libre debíamos sufrir la permanente vigilancia de la policía, que colocaba un auto patrullero a la menor distancia posible y que me llamaban en cualquier momento para que me acercara y me hicieran preguntas del tipo: ¿Usted se encuentra a cargo de ese “personal”?, o también, ¿Ustedes entran en “trance”?. Mostrando la mayor humildad posible ante tamaña muestra de inteligencia, respondía cosas como: “No es ‘personal’, son personas”, o “No, lamentablemente no entramos en ‘trance’”

 (11) La romanización del nombre la elegí yo, de acuerdo a como sonaba la pronunciación del mismo.

(12) Viajé para participar del Congreso Panamericano de Medicina y Ciencias aplicadas al deporte, al que había sido invitado, y para visitar a profesores y maestros de Artes Marciales con quienes mantenía correspondencia, y que también me habían invitado a visitarlos: James Lew, Y. K. Cheng, Douglas Wong, Ark Y. Wong y otros.*

(13) En Latinoamérica.

(14)“Bruce Lee”, “Dojo Internacional” y “Cultura Marcial”

Internacional Martial Arts Federation, o también IKFF/IMAF, InternationalMartial Arts Kung Fu Federation, Institución con Sede Central en Los Ángeles, California, Estados Unidos, con miembros en más de 70 países.

Junto a James Lew, frente a Unique Publications Inc., editora de Inside Kung Fu Magazine, entre otras, (año 1981).

AQUI TERMINA EL TEXTO DE LA REVISTA CINTURÓN NEGRO. LO QUE SIGUE, ES PARTE DEL CURRÍCULO DE ZONGSHI ANDRÉS LUCAS VALDES DESDE 1967 A LA ACUALIDAD, Y FOTOGRAFÍAS RELACIONADAS CON EL MISMO.

A PARTIR DE AQUI, LA NOTA SE ENCUENTRA EN CONSTRUCCIÓN

  • Organizó y/o participó, desde 1967 hasta la fecha, en más de 250 exhibiciones de Artes Marciales Chinas en todo el país para lograr la difusión de las mismas.

   
 Colegio Cangallo Schulle, Buenos Aires, 1971.  Centro Nacional de Rehabilitación, 1974.

 

 
 En el Centro Nacional de Rehabilitación. "Los lisiados también pueden aprender". Año 1974

 

 
 En la Federación Argentina de Box, demostrando Dishou con el hoy Maestro, Dr. Alfredo Vanney. Junio del año 1975. Esta exhibición fue hecha con motivo de la presentación del primer libro de Taichichuan en idioma español en el mundo (Autor: Andrés Lucas Valdés). Hubo un lleno total, a pesar que se cobró entradas.

 

 
 En un club en La Plata, 1975. En la fila detrás de Zongshi, de izquierda a derecha: Alberto Cabral, Carlos Lutotovich, Roberto Stabilito, Roberto Romano (casi totalmente tapado), José Bordas, Alfredo Vanney, Gustavo Noriega, Víctor Cárdenas, Daniel Calabresse, Jorge Atencio.

 

 
 En el parque de un hotel en Mendoza, durante un viaje para una exhibición organizada en la Federación de Box Mendocina por el Ministerio de Bienestar Social de esa provincia. Año 1975. De pie, de izquierda a derecha: Víctor Cárdenas, Claudio Moscovich, Dr. Jorge Vialle, Lic. Germán Novoa. Arodillados, de Izquierda a derecha: Dr. José Franci, Zongshi Andrés Lucas Valdés, Dr. Eduardo Casal, Dr. Alfredo Vanney.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



2 Comentarios:

  1. Ricardo dijo:

    Es muy importante que haya una nota de este tipo, es interesante saber cuando comenzaron las artes marciales en el país y conocer nuestros pioneros argentinos en estas disciplinas. LA NOTA ES EXCELENTE "Gracias por su publicación".

    26-06-2011
  2. Carlos dijo:

    Realmente mis Felicitaciones y mis Respetos por la Maestría y Dedicación del Gran Maestro del Kung Fú de la Argentina Andrés Lucas Valdéz. Carlos Zapparelli

    22-08-2011

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